viernes, 2 de mayo de 2014

Paul McCartney en Costa Rica: la muy chiva tafies Beatle (y un par de recuerdos miserables)


Na, na, na na na na...

A inicios de la década de los 90, Paul McCartney tenía tomadas por asalto las radioemisoras costarricenses con un temazo: Hope of Deliverance. En ese entonces yo, un colegial, tenía apenas nociones básicas sobre su grandeza y mucho era lo que me quedaba por aprender de él, de vivir con él. Sin embargo, mientras aquella pegajosa tonada sonaba hasta el cansancio en Radio Uno, algo sí estaba muy claro en mí con respecto a Paul: nunca lo vería en concierto.

Aún a la luz del disparado crecimiento del negocio del entretenimiento en vivo en Costa Rica en la última década la presentación de McCartney por acá era una utopía, siempre lo fue, y era casi ridículo imaginársela... hasta que sucedió. ¿Cómo fue que la noche del 1° de mayo del 2014 terminé con la garganta hecha tiras y las palmas ardiendo, a menos de 100 metros de Paul? La verdad aún no lo tengo claro... no quiero tenerlo claro.

Solo el hecho de ver al más prolífico de los Beatles es suficiente para que aquel show se dispare en el top 5 personal de cualquier fiebrazo de la música. Pero, si además de eso, el bendito Paul va y se raja con un concierto perfecto, extenso, de sonido inmejorable, de montaje de primer mundo, con un repertorio que parecía curado por el más enfermazo de sus fans, pues no hay pierde. Maldito Paul McCartney, nos la partiste a todos.

Eso sí, por favor, antes de entrar en materia musical pido el espacio para mi descargo, sacándome del buche dos tragos amargos ligados al concierto y que, desde luego, nada tienen que ver con el músico inglés.

El extraño casos de las zonas rebautizadas

Cuando meses atrás empezó la preventa de los boletos para ver a Paul mi primera reacción fue de prudencia... o más bien de resistencia, pues las entradas me parecieron ridículamente caras para la mayoría de las localidades. Estoy claro que un concierto de McCartney en cualquier país europeo o en Norteamérica costaría igual o más de lo que Ocesa se dejó cobrar acá pero igual me entró rabia.

Al final me tragué el orgullo y compré, junto a varios familiares, entradas para sombra oeste, en la parte alta de la gradería, bloque O17. Cada boleto nos costó ¢120.000, más cargos. No sé ustedes pero eso para mí es plata.

Semanas después, cuando el furor de la venta inicial ya se había asentado, Ocesa empezó a ofrecer "nuevas" localidades, a precios más módicos. Curioso revisé en qué consistían y noté que no se trataba de nuevas zonas (porque eso implicaría habilitar segmentos que antes no se habían ofrecido), sino que la producción rebautizó espacios ya existentes y los vendió a un precio mucho menor. Así, mi bloque O17 pasó a formar parte de algo llamado Sombra Oeste Roja.

Sin ser experto en temas de consumidor desde el inicio sentí que aquella movida era incorrecta: no se trataba de una promoción (si algo costaba ayer 1000 y hoy pasa a 500 ni modo); que lejos de premiar, más bien se castigaba al cliente entusiasta y al que respondía a la preventa, y que se le restaba valor al bien que uno ya había adquirido.

No sé si fui el único en plantear el reclamo respectivo (lo dudo, pues el rebautizo se hizo también en sectores preferenciales de la gramilla y en parte del primer nivel de las graderías este y oeste) y le reconozco al equipo de Credomatic (operador de la tiquetera Eticket) su profesionalismo y seguimiento. De Ocesa lo único que recibí fue un lacónico mensaje vía Facebook en el que se me aseguraba que las "nuevas" entradas no tendrían la misma visibilidad (lo cual no fue cierto pues se trataba del mismo bloque de asientos).

Al final Credomatic me informó que tras revisar el caso se me reintegraría la diferencia de precios, con lo que terminamos pagando el precio justo por el asiento, que fue la mitad de lo desembolsado originalmente. Solucionar esto me tomó semanas y finalmente creí que ya podría ir en paz al concierto, pues teníamos nuestros asientos.

Solo que no los teníamos.




El ridículo caso de los asientos confusos

Voy manejando hacia La Sabana, con la emoción saltándome por los poros. Falta hora y media para el inicio del concierto (no hay necesidad de correr, dado que nuestros asientos son numerados). Una amiga me llama y me dice que hay un enredo con las ubicaciones, que en la gradería oeste a la gente la están moviendo, que lleva una hora de hacer fila para que le indiquen dónde debe sentarse.

Me entra una mala espina.

Ya dentro del estadio confirmo mis temores: nuestros asientos numerados están ocupados por otras personas, desplazadas desde las zonas que se cerraron sin previo aviso. Hablamos con ellos y ninguno se levanta, con toda razón, pues no tienen dónde sentarse. Sin saber qué hacer acudimos a los de "camisa verde" que acomodan y orientan a los espectadores. Y empieza el mierdero.

Una hora después, con Paul ya estirando los dedos, seguimos sin asientos. Cuatro "camisas verdes" distintos nos pidieron nuestros boletos "para ver qué se puede hacer" mientras, entre congojas, nos explican que no es culpa de ellos. "Dicen que esas zonas que cerraron fue porque se vendieron pocos de esos boletos", me explica uno de ellos y dado que fue la única versión que recibí de parte de alguien ligeramente ligado a la organización, pues no me quedó otra que creerle. Hartos buscamos dónde ubicarnos y dispusimos de unos bellos, cómodos y desocupados sillones de cuero gris, en el balcón oeste. No pocas veces los "camisas verdes" llegaron a advertirnos que no nos podíamos sentarnos ahí ("esos asientos son de Laura Chinchilla", "a ustedes los van a sacar con seguridad", nos dijeron), siempre sin darnos solución al problema obvio: nuestros verdaderos espacios estaban ocupados.

Al final no llegó Laura ni la seguridad y disfrutamos el concierto en unos asientos mucho más cómodos y costosos que aquellos por los que habíamos pagado (al igual que pasó en otras áreas del Nacional, donde mucha gente tuvo luz verde para transferirse a mejores ubicaciones). Sin embargo, nada justificaba la hora previa de colerones, discutidera y advertencias con personal que, para su desgracia, nada tenía que ver con aquel desmadre. Al que metió la pata nunca lo vimos y pagaron justos por chambones.

Live and Let Die

No voy a proclamarme a estas alturas un beatlemaniático de esos bravos, honor que le queda a buenos amigos como Arnoldo Rivera o Inti Picado. Los Beatles es una banda que, al igual que mucha gente de mi edad, conocí primero por los covers que otros grabaron de ellos y fue luego que me devolví a los orígenes de la semilla, ahí donde se produjo la magia.

Sin proponérmelo, el último año me puso en una posición de envidia para cualquier fan de los Beatles, primero cuando en setiembre del 2013 un viaje inesperado a Las Vegas coincidió con la presentación de Ringo Starr en esa ciudad. Está de más decir que salté a la oportunidad y estimo que fui el más "joven" entre centenares de alegres veteranos que la pasaron de lo lindo con el jocoso y talentoso baterista y cantautor de Liverpool.

Hace un par de semanas, por legítima cadena de coincidencias, la entrevista que McCartney brindó a La Nación me correspondió a mí ejecutarla. Y sí, rajaré toda la vida de que Paul me dedicó 20 minutos de su vida, vía telefónica, que me saludó por mi nombre y que antes de cumplir los 40 años vi en directo a los dos Beatles que quedan con vida. Oh, sí.




Con semejante carga emocional fue como llegué a la noche del 1° de mayo. No voy a hacer una crónica del concierto, pues para eso ya está el excelente ejercicio que publicó hoy mi compañero Alessandro Solís en La Nación. Sin embargo, sí tengo mis apuntes.

Para mí, los dos momentos cumbres de la noche no salen del legado Beatle, sino de lo que Paul hizo una vez que LA banda se había separado. Band on the Run es por mucho mi canción predilecta de McCartney y cientos han sido las veces que me desgalillé con su coro, ya fuera con la radio del carro, el walkman o un iPod. Y sí, casi lloro, casi me orino cuando me hice uno con Paul para entonar aquel coro, y subí la voz con él. Ya ahí perdí cualquier rastro de compostura que me quedara.

Lo otro fue Live and Let Die. ¿Qué fue aquello? ¡Maldita salvajada! Y sí, impresionante la pirotecnia, las llamas, la locura visual pero nada comparado a lo musical. El "So live and let DIEEEEE" fue gritado, no cantado por el Nacional, en el momento de rock and roll más crudo de la noche. McCartney nos tiró al suelo, nos pateó, nos puso de pie y siguió aporreándonos sin piedad.

Helter Skelter fue pura mala actitud, puro enjache, rock del más sucio y busca pleitos que he escuchado en mi vida; Blackbird me sacó las lágrimas; We Can Work it Out me inyectó una sobredosis de optimismo y las canciones nuevas se ganaron todo mi respeto, muy en especial la aplanadora Queenie Eye.

Y con el recuerdo de Linda, John y George todos los corazones se hicieron pedazos.

Qué tipazo ese Paul

Hay músicos con derecho a jugar de vivos... y Paul McCartney. Este señor bien podría limitarse a cantar sus canciones, no saludar al público y aún así la gente lo amaría. Pero no, él tiene que ser diferente, tiene que ser un caballero inglés.

Al escuchar a McCartney haciendo un esfuerzo que va más allá de lo básico para conectarse con su audiencia no puedo dejar de pensar en otros músicos con menos atestados, como el caso del decepcionante Anthony Kiedis, de los Red Hot Chili Peppers (petulante es poco). Por eso es que pesa aún más el que McCartney quiera hablar todo el concierto en español, en que se ría del aterrizaje de un atrevido abejón sobre él, en que se deje bañar de aplausos, en que haga muecas, en que vacile con su banda (¡Abe Laboriel es un animal!), el que salude a los de la gradería más lejana, el que cuente anécdotas, en que sea didáctico con información sobre canciones ya universales, el que sude, el que se agote, el que se olvide que tiene más de 70 años y sacuda el bajo como si fuera un adolescente de Liverpool, el que se divierta y nos comparta su diversión.

Hoy estamos todos de acuerdo en que se trató del mejor concierto de nuestras vidas. Y no es cuento, no es hablada de fiebre enloquecido por la emoción... ¡para nada! Paul McCartney nos trató como trata a las audiencias de su Inglaterra natal, con un concierto a la altura de su protagonista.

Fue una noche chiva, aquello fue una tafies. En esas palabras. Y no lo digo yo. Lo dijo él.

miércoles, 2 de abril de 2014

Mundial Sub-17 Femenino Costa Rica 2014: Las lecciones de Emma



Para Emma hasta hace unos días, el futbol había sido un deporte muy de hombres. Y, lo admito con mucha pena, para mí también.

La realización en Costa Rica del Mundial Sub-17 Femenino nos tomó por sorpresa, a ella, a mí y a buena parte del país. Desde luego que sabíamos que el Mundial de las muchachas venía hacía rato, pero poca fue la atención que le prestamos entonces, siendo hasta que los equipos extranjeros aterrizaron acá y la Fifa tomó control de los estadios que muchos caímos en cuenta de que aquello iba en serio.

Previo al Mundial de Costa Rica 2014, el futbol femenino había sido invisible para el gran público tico. El que la liga local de mujeres sea casi desconocida no debería sorprendernos en un país cuyos principales intereses deportivos se limitan a cuatro o cinco equipos de futbol masculino, y a menos de una decena de atletas que destacan por su cuenta en disciplinas individuales.

¿Cómo se llaman los equipos de futbol femeninos del país? No tengo idea. ¿Referentes que recuerdo? Unas pocas: Karla Alemán, Jaquelin Álvarez, Mónica Malavassi, Shirley Cruz, todas futbolistas valientes y que aguantaron los prejuicios y chistes propios de querer triunfar en un deporte para el que, según el estereotipo, se requiere de bolas colgando en la entrepierna.

El caso de Shirley no puede ser más irónico: sus éxitos en Europa eclipsan cualquier logro alcanzado por algún futbolista varón costarricense y, sin embargo, acá no le damos el protagonismo que sí le conferimos a los Navas, los Ruiz o los Borges. Shirley no fue estrella en el terruño, no la vimos jugar, no le dimos el placer de tener a un estadio lleno de ticos aplaudiéndole.

Por eso, lo sucedido con las muchachas de la Sub 17 me tiene pensando desde hace días: ¿será que en serio podemos ser así, aficionados de los buenos?

El sábado 22 de marzo Emma y yo nos enchaquetamos para ir al estadio Saprissa y presenciar el tercer y último partido del equipo anfitrión. Y si bien el simple hecho de asistir a un partido de un campeonato mundial oficial de la Fifa ya hacía aquella noche histórica, mi principal intención era enseñarle a mi hija de 6 años que las chicas pueden jugar lo que sea, lo que quieran, lo que las haga felices.

El estadio morado estuvo lleno esa noche. Y ahí empezó lo extraño, lo insospechado: una afición colma un estadio para ver jugar a un equipo eliminado. Y no solo eso, sino que lo aplaude, apoya y motiva a lo largo de los 90 minutos, a pesar de que la calidad de su juego es muy inferior al impulso que sale desde las gradas.

Porque sí, es cierto e innegable: la Selección Sub-17 de Costa Rica es de las peores del Mundial. Acá hablo del plano deportivo, de su desempeño en la cancha. Tres partidos perdidos y solo un gol anotado son el saldo estadístico de un grupo que se partió el alma, que lloró a rabiar cada gol en contra, que peleó con lo que pudo y que nunca bajo los brazos. Y eso no se mide con números.

El segundo gol de Zambia (autogol de Costa Rica, en realidad) fue el fiel reflejo de lo anterior: la portera tica pifió horrible un pase de la defensa y la bola entró en cámara lenta al marco. De haber sido un partido de hombres al arquero de turno lo habrían sacrificado en un altar de indignación, mientras su familia recibía suficientes maldiciones para heredarle a las tres próximas generaciones (ahí anda Hermidio Barrantes aún pagando el castigo de Doña Rotunda). Sin embargo con Yuliana Salas no fue así: su error fue enorme pero más grande fue el apoyo que le dio la grada, todos le aplaudimos, le gritamos que no se achantara, que tranquila, que entendíamos, que estábamos con ella.

Y así fue con las demás muchachas de la Sele: a varias se les notaba que las piernas ya no les daban, que la técnica las había abandonado, que la desconcentración las tenía abrazadas. Y sin embargo, el público no bajó los brazos y les pidió más, dar el último esfuerzo, pulsearla una vez más. Perdón por seguir por la comparadera pero en un partido de hombres la gente habría empezado a abandonar el estadio mucho antes del pitazo final, entre madrazos y promesas de no volver a apoyar a ese perrerío. Y es que, en ese mundo bizarro del futbol, insultar con la palabra "perra" es "normal" si se le dice a un varón pero no a una mujer.

Juan Diego Quesada, a pocos metros de la boca del león.
Aquella noche más cosas increíbles pasaron: todos aplaudimos a una muchacha de Zambia que salió lesionada y en camilla; todos aplaudimos el gol del empate de las africanas; todos respetamos el himno del país rival; todos nos abstuvimos de hacer chistes sexistas...

Tampoco se crean que la noche estuvo libre de madrazos. Yo ya le había advertido a Emma que en el estadio iba a escuchar muchas malas palabras, que no pusiera cara de susto pero, para mi sorpresa, los hijueputazos tardaron en caer. Fue ya cuando la derrota era inminente que la grada se dejó ir con los insultos contra dos blancos fáciles: el entrenador Juan Diego Quesada y la árbitro, a quien su condición de mujer no la libró de los ataques propios de su oficio. Fueron algunos hombres quienes, de modo algo tímido, empezaron con el "hijueputa, hijueputa" cuando los errores de la central ya eran montón. La voz del madrazo se hizo robusta y al final eran muchas las señoras y muchachas que le mentaban la madre a grito pelado a la referí.

El otro "premiado" fue Quesada, sobre cuya espalda cayó toda la ira del aficionado. Creo que por la cabeza de nadie pasó la idea de insultar a alguna de las muchachas de la Tricolor por el pésimo partido que estaban jugando, pero al entrenador nadie le tuvo misericordia. No quiero defender a Quesada –un director técnico que pierde tres juegos mundialistas consecutivos deja mucho que desear– pero sí llamar la atención sobre lo sin asco que la gente lo trató, no sé si por su puesto o su género o por la combinación de ambas. Además, en una torpeza enorme de parte de Fifa, al final del juego el DT tico dio declaraciones muy cerca de las graderías, y ahí la gente se dio gusto insultándolo a muy pocos metros de distancia.

Aún así, puedo decir sin temor a equivocarme que ha sido el partido de futbol más civilizado –de parte de la gradería– que he visto en mi vida. Camino al parqueo, mientras consolaba a una Emma inconsolable que lloró la derrota tanto o más que cualquiera de las muchachas de la Sele, muchas preguntas me saltaron: ¿será que podemos evitar decirle "perra" a quienes juegan futbol, más allá de su género? ¿Será que podemos ir al estadio y aplaudir a la Sele masculina o a Saprissa o Carmelita sin importar el resultado, sin importar que pierdan, pues les reconocemos la entrega y la voluntad por encima de los goles marcados y/o encajados? ¿Será que podemos dejar esa maldita práctica de chiflar e insultar los himnos de otros países? ¿Será que podemos no ser mezquinos con el rival y respetarle por lo que haga bien, aunque eso no favorezca nuestros intereses?

El ejercicio lo empecé en casa, pues recuerdo que en la eliminatoria a Brasil 2014 disfruté más las penas del equipo mexicano que los méritos de nuestra Sele. Me relamí los bigotes con cada colerón de David Faitelson, cada desgracia del Chepo de la Torre, por cada mal remate del Chicharito. Y en el momento lo gocé, vaya que sí, pero ahora me parece bastante patético.

Pienso en que este Mundial Sub 17 Femenino nos dejó muchas lecciones a los aficionados. A mí me mostró que sí se puede ir al estadio, llevar a los niños, aplaudir como los grandes sin importar el resultado y no irse masticando maldiciones de vuelta a casa. Me enseñó que deberíamos darle más valor a la entrega, a las ganas, a el alma partida, a las lágrimas, al esfuerzo del que sabe no tiene con qué ganar pero igual no tira la toalla.

Eso y más me lo enseñó una niña de 6 años que, en su primer partido en un estadio, aplaudió, grito y empujó a su equipo sin fijarse en los números del marcador. Una niña que hoy cree que Gloriana Villalobos es la mejor futbolista del mundo y que quiere conocerla, pedirle su autógrafo, tomarse una foto con ella. Una niña que en su primer contacto con el futbol entendió que en el deporte se puede sufrir pero es mejor gozar.

Gracias, Gigi.




viernes, 31 de enero de 2014

Elecciones Costa Rica 2014: memoria audiovisual




La campaña electoral del 2014 ha sido única en muchos sentidos: en eso estamos todos de acuerdo. Una de sus particularidades ha sido el uso prioritario (para bien y para mal) del video como vehículo difusor de mensajes, con muchos de estos esfuerzos pensados no para la costosa televisión, sino más bien para la web y, específicamente, Youtube.

Justo en el momento en que Oscar Arias le heredó (según él) la banda presidencial a Laura Chinchilla empezó la carrera hacia Zapote que culminará, en primera instancia, el 2 de febrero pero que ya todos nos estamos mentalizando a que podría continuar hasta una segunda vuelta, en abril.

Si bien los mensajes de las distintas fuerzas políticas se han multiplicado, de modo lógico, en las semanas más cercanas a los comicios es bueno no perder de vista aquellos videos que marcaron el banderazo de salida, muchos de ellos de parte de actores que ya desaparecieron de la contienda.

Así que aquí está un compendio de aquellos videos alojados en Youtube que han marcado de algún modo el tono de la campaña electoral del 2014. La selección es subjetiva y muchos anuncios quedaron por fuera, ya sea por irrelevantes o repetitivos. Procuré incluir al menos una pieza de todos los partidos con aspiraciones presidenciales e incluso de aquellos precandidatos que en su momento buscaron ganar los procesos internos de sus agrupaciones (no pude dar con ninguno de Epsy Campbell, a pesar de que recuerdo que poco antes de la convención del PAC lanzó alguno). Y también hay espacio para otros videos que, sin tener un origen en alguno de los partidos, igual marcaron de buena manera lo sucedido en estos intensos meses.

Esta es una entrada larga (y aún en construcción) pues así de larga ha sido la campaña.

Buen provecho.



Antonio Álvarez Desanti Microprogramas de TV. Versión: LA SALIDA. (17 de enero del 2011)



Hubo una época (que parece ya algo lejana) en que Antonio Álvarez quería ser presidente de Costa Rica y por eso abrió fuego muy pronto, con una serie de microprogramas –en la línea de los comentarios con el Dr. Abel Pacheco– en los que hablaba de temas varios sobre la realidad nacional.


Soy Rodrigo Arias (24 de febrero del 2012)



Hubo una época (que parece ya algo lejana) en que Rodrigo Arias también quería ser presidente de Costa Rica. El hermano menor también empezó campaña muy pronto, primero con piezas en las que apelaba a su trayectoria en la función pública.


La voz de los jóvenes (1° de agosto del 2012)



Durante los meses que duró su campaña por la candidatura liberacionista, Arias alternó anuncios en los que alternaba mensajes suyos con testimoniales de partidarios. Este de su departir con jóvenes fue en su momento objeto de mucha chota y crítica en redes sociales.


¿Te vas a seguir dejando? (2 de setiembre, 2012)



Fernando Berrocal fue el precandidato troll del PLN. El exministro y excolaborador cercano de los hermanos Arias dedicó buena parte de su campaña a basurear a Rodrigo, apoyándose en el estilo grotesco y ya machotero del publicista Geovanny Bulgarelli. Este anuncio en el que una ama de casa es violada por fuerzas invisibles logró su cometido: generar mucha mala publicidad para Berrocal.


Berrocal no tiene nada que perder, solo peso (21 de octubre del 2012)



Berrocal también apeló al elector burlánose de él mismo, en este caso por su obesidad. Más adelante le daría la adhesión a Johnny Araya y lo acompañó en su campaña presidencial.


Mensaje (10 de octubre del 2012)

 

Después de meses de emisión de sus mensajes, Álvarez Desanti desistió de competir con Araya y le abrió el camino al alcalde para ser el candidato liberacionista. El hoy jefe de campaña de Johnny anunció su adhesión por medio de uno de sus últimos videos.


No hay obstáculos para el amor (29 de enero del 2013)



Oscar López abandonó del todo Youtube en la presente campaña. El canal de videos del PASE solo incluye material de su infructuosa campaña por la alcaldía de San José, siendo este video casero del candidato jugando con su hijo lo único que se subió a dicha cuenta en el último año.


Discurso del Dr. Rodolfo Hernández Gómez (24 de marzo del 2013)

 


Hubo una época (que parece ya algo lejana) en que Rodolfo Hernández era en apariencia una fuerza imparable dentro del panorama político del país. El médico empezó así su precampaña por la candidatura del PUSC.


¿Qué propone Villalta? (25 de abril del 2013)



En abril del 2013 es justo decir que muy pocos tomábamos en cuenta a José María Villalta dentro de los posibles escenarios para la noche del 2 de febrero. Así empezó su comunicación el diputado del Frente Amplio.


Crear Empleo (30 de abril del 2013)

 

Hubo una época (que parece ya algo lejana) en que Rodolfo Piza no tenía muchas opciones de ser presidente de Costa Rica. El constitucionalista marchó de segundo durante toda la contienda interna del PUSC, detrás del doctor.


Recuperemos la esperanza y la confianza (3 de mayo del 2013)

 

Rodolfo Hernández llegó a la convención del PUSC con una campaña sencilla, tradicional y salida del machote del buen mensaje político. Como era de esperar barrió a Piza... e inesperadamente renunció en reiteradas ocasiones a la candidatura. ¿En qué escenario estaríamos si el doctor hubiese sido el candidato del PUSC? Nunca lo sabremos...


¡No se merecen 4 años más! (18 de junio del 2013)

 

Para la actual campaña, Otto Guevara optó al inicio por un tono que más que coloquial resultó pachuco (y forzado). En sus primeros mensajes le apuntó a Johnny Araya, su entonces principal adversario.


Una silla vacía (1° de julio del 2013)



Hubo una época (que parece ya algo lejana) en que Juan Carlos Mendoza quería ser presidente de Costa Rica. El diputado estuvo muy cerca de ganar la candidatura del PAC pero al final un desconocido Luis Guillermo Solís se la arrebató en línea de meta (haga el ejercicio de imaginarse el cierre de la campaña si Mendoza fuera el candidato del PAC en vez de Solís).

De la campaña de Mendoza nos quedó este anuncio, uno de los mejores a mis gusto de toda la temporada electoral.


¿Agüevado de la política? (15 de julio del 2013)



Guevara siguió apelando a su lado "compita" a mediados del 2013, aunque con los meses abandonó aquellas expresiones.

Paremos la fiesta (17 de julio del 2013)



Para motivar a la gente a participar en su convención, el PAC lanzó algunos anuncios en los que arremetió contra la administración Chinchilla.


Perdón (21 de julio)



En uno de los anuncios que en su momento levantó más roncha, el PAC mostró una actitud que ya se daba en calles y redes sociales: cargar parte de la culpa por los escándalos del gobierno de Laura Chinchilla a los ciudadanos que votaron por ella en el 2010.


Si no lo conoce, ¡acérquese! - Villalta Presidente (7 de agosto del 2013)

 

En agosto del 2013 José María Villalta le entró ya en serio a su campaña. Este anuncio viral fue dirigido por el cineasta Hernán Jiménez y procuró presentarle al gran electorado a un candidato que solo era conocido en ese momento como diputado.


Yanet Rojas: Afiliese al Partido de los Trabajadores (14 de agosto de 2013)

 

El Partido de los Trabajadores sí cuenta con buena cantidad de material en Youtube, del que su candidato Héctor Monestel no siempre es el protagonista. La mayoría de sus videos, como este, son testimoniales de partidarios.


POR QUE LA SILLA NO DEBE QUEDAR VACíA (12 de setiembre del 2013)

 

Si bien la mayoría de los videos aqui incluidos se relaciona con aspirantes presidenciales, en el caso de los partidos evangélicos sus anuncios más llamativos se relacionan con sus aspirantes a diputados. En el caso de este video del partido Renovación Costarricense es imposible ignorar la introducción a ritmo de heavy metal.


Sander, el poeta del pueblo, recita un poema a El Doctor (12 de setiembre del 2013)

 

El último video de campaña de Rodolfo Hernández es este, en el que un poeta callejero lo compara con el papa Francisco...


Caravanas de salud (9 de octubre del 2009)

 

Una iniciativa de la esposa de Johnny Araya, la mediática odontóloga Sandra León, que terminó intervenida por el TSE. El video también se viralizó, luego de que otros partidos lo denunciaran por su mezcla de salud gratuita en barrios marginales con proselitismo verdiblanco.


Chingo, ¡Si hay solución! (10 de octubre del 2013)

 

El chingo de la campaña del 2010 fue reciclado por el Movimiento Libertario, aunque agregándole nuevas explicaciones a su falta de ropa.


Un equipo para construir (14 de octubre del 2013)

 

Tras ser aclamado por el PLN como su candidato, Johnny Araya empezó una campaña en la mejor tradición liberacionista: discursos enérgicos, gente feliz, ambiente de concierto.


Soy Luis Guillermo Solís, empecemos a conocernos (14 de octubre del 2013)

 

El ganador sorpresa de la convención del PAC empezó en octubre una campaña de objetivo muy claro: darse a conocer. Su primer video fue sencillo, con el mismo tono afable que ha mantenido a lo largo de los últimos meses.


Johnny Araya y la caja de leche (20 de octubre del 2013)



Sin duda el video de parte de un medio periodístico de mayor impacto de la campaña e, irónicamente, el más modesto en sus recursos técnicos. El desconocimiento del precio de varios productos de consumo persiguió a Araya a lo largo de la campaña, al punto que aún en los debates televisivos sus adversarios mencionaban el casado de ¢1.000.


JUSTO OROZCO PRESIDENTE 2014 (30 de octubre del 2014)



Este es el único video promocional y oficial en Youtube de la campaña presidencial del candidato más conocido entre los que tienen menor intención de voto. A diferencia de lo sucedido durante los tres años anteriores en que robó mucha cámara como diputado, Orozco fue un candidato presidencial bastante inadvertido.


Contráteme (30 de octubre del 2013)



Apuntó a ser la punta de lanza de la campaña de Johnny Araya pero no dio los resultados esperados. Luego el candidato y su comando admitieron su insatisfacción con la propuesta e incluso rompieron el vínculo con la agencia Tribu.


¿Usted lo contrataría? (31 de octubre del 2013)

 

Luis Guillermo Solís no dejó que la bola picara y al día siguiente del lanzamiento de "Contráteme" le respondió a Araya con cuestionamientos sobre su desempeño al frente de la alcaldía josefina.


Hernán Jiménez - Vamos por partes: "Manual de campaña política en Costa Rica" (31 de octubre del 2013)  



Este segmento del espectáculo de comedia de Jiménez se volvió común en las redes sociales en los meses siguientes, gracias a su acertada descripción de los anuncios tradicionales de algunas agrupaciones políticas.


Informe de gestión y logros del Partido Restauración Nacional (3 de noviembre del 2013)

 

El partido de Carlos Avendaño puso énfasis no en su aspirante presidencial sino en su nueva figura, el candidato a diputado Fabricio Alvarado. De hecho, este anuncio toma el formato de un noticiario, aprovechándose de que muchos costarricenses aún recuerdan a Alvarado como presentador de noticias, tras su paso por Repretel.


 Primer Spot Canal 7 PNG (15 de noviembre del 2013)

 

Sergio Mena es otro candidato que buscó aprovechar a su favor el hecho de ser un desconocido.


Alberto Padilla entrevista José María Villalta (19 de noviembre del 2013)



A medida que la popularidad de Villalta iba en aumento, así también se acrecentaron los ataques en su contra. Esta entrevista suya con el periodista Alberto Padilla se tornó viral y muchos detractores la usaron para evidenciar lo que alegaron fueron debilidades o contradicciones del candidato del Frente Amplio.


Mis propuestas 01 (24 de noviembre del 2013)

 

Rodolfo Piza optó en sus mensajes, ya como candidato del PUSC, por desarrollar su propuesta en distintos temas, por medio de videos cargados de información.


Así somos los jóvenes (30 de noviembre del 2013)

 

En un anuncio que más parecía salido de una campaña de Coca-Cola, Otto Guevara procuró mostrarse como una persona accesible y cercana a la juventud.

Igualdad (6 de diciembre del 2013)

 

Uno de los videos más llamativos de la campaña del 2014, pues fue el primer material proselitista en nuestro país en mostrar a parejas del mismo sexo y en referirse a los derechos de la población GLBT.


 Primer spot publicitario de Patria Nueva (6 de diciembre del 2013)

 

José Miguel Corrales y su partido debutaron con un video sencillo en sus recursos y realización, en la que se apela a la trayectoria del veterano candidato.


 El Sastre de Villalta (11 de diciembre del 2013)

 

Uno de los videos más polémicos de la actual campaña: financiado por un grupo de empresarios que se declaró independiente fue la primera pieza de ataque directo a la candidatura de José María Villalta, en momentos en que el Frente Amplio ya era una fuerza en ascenso en las encuestas.


José María Villalta - Mensaje de Navidad (23 de diciembre del 2013)

 

Para fin de año sobraron los mensajes navideños de parte de los candidatos. Villalta tuvo el suyo, mostrándose en un ambiente familiar y reposado que fue objeto de mofa y aplauso por igual.


Nuestro nombre es Costa Rica (27 de diciembre del 2013)

 

No solo se trata del video independiente más importante de la campaña sino también del mensaje que logró mayor impacto y polarización. Producido por un grupo de estudiantes de la Universidad de Costa Rica fue una crítica a los gobiernos de las últimas décadas. El video no solo tuvo su respuesta de parte de otro grupo de jóvenes, sino que propició todo tipo de análisis e incluso una denuncia ante el TSE.


Nuestro nombre es Costa Rica (31 de diciembre del 2013)

 

Video respuesta de parte de la juventud liberacionista al hecho por los estudiantes de la UCR y, al igual que aquel mensaje, también despertó todo tipo de pasiones y reacciones.


Nuestros sueños merecen ser realidad (1° de enero del 2014)

 

Rodolfo Piza inició el año pidiendo que no se repartan nada antes del 2 de febrero y reafirmando que seguía en la pelea, a pesar de su poco respaldo según las encuestas.


El cambio bueno para Costa Rica (3 de enero del 2014)

 

Otto Guevara arrancó enero con ataques directos a Araya y Villalta, ya cuando los sondeos mostraban que la lucha estaba entre ellos tres... en ese momento.


 ¡Con Costa Rica no se juega! (9 de enero del 2014)

 

En su anuncio más atrevido y encarador, Solís ubicó a sus tres principales adversarios en una casa de sustos y patentó su lema de que "Con Costa Rica no se juega".


Gobernar es un asunto serio (9 de enero)

 

Piza pautó este austero anuncio durante uno de los debates presidenciales. La producción fue muy criticada no por su contenido sino por su realización amateur.


Vamos con esperanza #SiHayPorQuienVotar (12 de enero del 2014)

 

La primera producción del equipo de Villalta que apeló a un sentido más lúdico. El lema de "Sí hay por quien votar" se transformó en un jingle.


Bajo el sol (somos más) (13 de enero del 2014)

 

Un grupo de músicos nacionales –de bandas como El Parque, Gandhi, Akasha y Malpaís– grabó y donó esta canción a la campaña de Solís.


Los Niños Quieren Una Patria Nueva (13 de enero del 2014)

 

Uno de los anuncios más particulares de los últimos meses presenta a un par de niñas hablando en los mejores términos de José Miguel Corrales. Su realización es muy básica (con problemas enormes de audio) pero sin duda es uno de los videos más memorables de parte de los llamados partidos minoritarios.


RESTAURACION NACIONAL VALORES (21 de enero del 2014)

 

El partido evangélico presenta a su candidato a diputado Jonathan Prendas en un tono chillón y grandilocuente que más bien remite a comercial de tienda tipo Ekono o Pequeño Mundo.


El Infierno Liberacionista (21 de enero del 2014)

   

Otro video que circuló ampliamente en redes sociales y que denuncia, desde la perspectiva de los autores, los abusos de los recientes gobiernos liberacionistas.


JOSE MANUEL ECHANDI HD (22 de enero del 2014)

 

El anuncio de tono más formal sobre la candidatura de José Manuel Echandi gana como el video proselitista más modesto de toda la campaña 2014: casi que hasta el video casero de Oscar López con su hijo le gana en calidad y recursos.


Vos que estás indeciso, pero vas a salir a votar... (23 de enero del 2014)

 

Líderes jóvenes de opinión mostraron, por su iniciativa, el respaldo a la candidatura de Luis Guillermo Solís. Con ellos tomaron fuerza las etiquetas #TuvotoesPAC, #MivotoesPAC y #UnIndecisoMenos.


Viva la democracia (25 de enero del 2013)

 

En sus últimos mensajes Johnny Araya retomó la demostración de fuerza y mostrar a un país que se pinta de verdiblanco a su paso.


Somos el Cambio (25 de enero del 2013)

 

Villalta retomó a finales de enero su rol como protagonista en la comunicación del Frente Amplio, con mensajes diversos sobre distintas propuestas.


Construyamos juntos la #CostaRicadeTodos (26 de enero del 2014)

 

En uno de los anuncios más comentados de enero, el comando liberacionista se puso en manos de Geovanny Bullgarelli, quien presentó a la democracia como un capullo herido al que unos niños rescatan y al que una abuelita de un pueblo ¿cuáquero? le teje un abrigo tricolor. Pasó a la historia no solo por su memorable frase de "Nunca había visto una tan grande", sino también por la lluvia de críticas que desató, incluso de voces del gremio publicitario.


Futbolistas con el cambio (27 de enero del 2014)

 

Los futbolistas Mauricio El Chunche Montero, Alonso El Mariachi Solís y Patrick Pémberton le dieron su apoyo público a Otto Guevara, en uno de los pocos anuncios que apeló al uso de figuras populares externas a la política. Para su mala fortuna, el anuncio coincidió con una pésima semana para el portero Pémberton, tanto con la Sele como con la Liga, lo que se prestó para todo tipo de chistes.


Compromiso de Luis Guillermo con la niñez (27 de enero del 2014)

 

Solís planteó en términos muy generales sus iniciativas a favor de la niñez mientras narraba un cuento a su hija menor.


Carta de amor A Luis Guillermo Solís (27 de enero del 2014)

 

Un video que nació de un texto que se hizo viral, de parte de Denise Duncan. Costarricense radicada en España, Duncan escribió una carta abierta a Solís que fue adaptada por un grupo de mujeres costarricenses en este video, dirigido por la cineasta Laura Astorga.


Nos mueve el amor a la Patria (28 de enero del 2014)

 

Villalta reflejó en su mensaje de cierre el ambiente de sus concentraciones de partidarios. Además su equipo procuró proyectar una imagen más amigable de la presidenta del partido, Patricia Mora, cuyas opiniones fueron objeto de crítica y usadas para atacar al candidato en los debates televisivos.


Sólo me falta un voto: ¡El suyo! (28 de enero del 2014)

 

Luis Guillermo Solís cerró una campaña redonda, en la que volvió a su mensaje original para dejar claro que el objetivo de darse a conocer se cumplió.


Llamado a los Jóvenes Liberacionistas (29 de enero del 2014)



En uno de sus mensajes más cercanos a la elección, el PLN volvió a echar mano de Lea Netzer, la misma elocuente joven del video respuesta a Nuestro nombre es Costa Rica y que se convirtió en una figura de credibilidad inesperada.


¡Sabremos Elegir!: ¡Nuestro nombre es Costa Rica! (30 de enero del 2014) 

 Los jóvenes de Nuestro Nombre es Costa Rica cerraron su campaña con otro mensaje a los políticos tradicionales, complementando lo que iniciaron en su muy difundido video de finales del 2013.

 

martes, 7 de enero de 2014

Los deba-ticos del Tribunal Supremo de Elecciones en 10 puntos





1. Los grandes beneficiados: Sergio Mena y Hector Monestel. Entraron como perfectos desconocidos y salieron bien parados, sobre todo Mena.

2. Los calienta bancas: José Manuel Echandi y Walter Muñoz. Bien pudieron no haber llegado que nadie los echaría de menos.

3. Los ya no tan desconocidos: Luis Guillermo Solís y Rodolfo Piza. Aprovecharon bien la oportunidad para hacerse escuchar y explotar su fuerte como académicos acostumbrados a dar clases magistrales.

4. El mal chiste: Justo Orozco. Fuera de su ambiente de polémica natural y sin oportunidad para atacar a las minorías, el señor de los problemas matemáticos fue solo un intento fallido de comic relief. Se echa de ver que ya la gente ya se está cansando de él.

5. El transformista: Otto Guevara. Muchos fuimos los que nos sorprendimos con su discurso de conservadurismo religioso, ¿de cuándo acá? Bastante forzada su versión criolla de línea a la tea party.

6. El cuento de terror: Carlos Avendaño. La discriminación y el fanatismo como banderas. De políticos así líbranos Señor.

7. La rabia: José María Villalta. Demasiada ira, demasiado enjache, demasiado echarle la culpa a los demás. Mae, ya, tómese un vaso de agua, respire hondo y dedique lo que queda de campaña a hablar más de usted y menos de otros.

8. El viejo zorro: José Miguel Corrales. El candidato vitalicio que sabe no puede ganar y más bien sirve de comodín (parecido a Fishman en la elección pasada). Le hizo a Luis Guillermo Solís una pregunta perfecta para que el otro se luciera.

9. El futuro diputado: Oscar López. Para volver a la Asamblea el hombre del traje blanco usa los foros presidenciales. Bien jugado, la verdad. Eso sí, quedará como el único sobreviviente de un PASE que ya tocó techo.

10. El loop: Johnny Araya. Al escucharlo uno se queda con la impresión de estar oyendo un disco rayado de sus tiempos de alcalde, con el mismo tono, la misma actitud plana, la misma hablada de político de profesión. Y tras de todo, esa sonrisa.

Notas al margen: De parte de la producción lo único peor que la música seleccionada fue incluir a Lizette Castro como moderadora. Les juro que cada vez que la escuché hablar sentí que en cualquier momento entraría alguien de Importadora Monge a regalar una lavadora y vendría un primer plano de lágrima rodando.