domingo, 24 de julio de 2011

Vueltaenu presenta: Las 100 mejores del rock tico - Parte 4 (70-61)


Capmany en el pretil: uno de sus ecosistemas favoritos.
Dos semanas sin nuevas entregas... lo lamento. Recuerden que esto tiene una frecuencia de "cuando tenga tiempo" y estos últimos días han sido frenéticos. Pero bueno, acá estamos de nuevo, así que manos a las obras...


70. A Dios le pido, Villegas

Esta canción estaba en lo más y mejor cuando realizamos la encuesta, dos años atrás, lo que explica que lograra ubicarse en la lista. No quiero decir con esto que no mereciera el espacio entre las 100, pues se trata de una buena pieza, pero no creo que sea lo mejor que ha salido del repertorio solista de Bernal en tiempos recientes (más méritos ha hecho, por ejemplo, Solo contigo, que tuvo mucha fuerza tras su inclusión en el soundtrack de Gestación).

A Dios le pido fue el primer sencillo del disco Villegas y recuerdo que el título me generó dudas, dada la obvia relación que se haría con la pieza homónima de Juanes. Sin embargo, me quedo por mucho con la A Dios le pido del veterano roquero tico, por encima de la del astro de Medellín.




69. Amnesia, Amigosintimos

Estos Amigos estaban para más... para mucho más. ¿Qué pasó con este dúo? Buena pregunta: yo presumo que se separó aunque no tengo certeza de qué pasó realmente con la banda.

El 2007 fue el año de Amigosintimos, gracias a esta canción. Amnesia irrumpió como una rareza en las radios nacionales pues se trataba de un tema pop que no hablaba tonteras ni niñadas sino que se refería al TLC, a nuestros queridos expresidentes, a una sociedad dormida acostumbrada a que se la bailen. Así, lo demás llegó por añadidura: nominaciones a premios, un disco editado por Papaya Music, buenas críticas y mejores aplausos.



68. La radio, Igni Ferroque

Esta es, a mi criterio, un de las canciones de rock más bellas que se han grabado en este país. Escrita, hasta donde pude averiguar, por Juan Carlos Wong, La Radio es una canción inagotable. Esa línea de "alguien apagó la radio cuando me estaba durmiendo" es enorme, logrando en ocho palabras el impacto que muchas bandas no alcanzan con todo un álbum.

Igni Ferroque es un grupo que bien puede servir de hilo conductor en la historia del rock tico. Se fundó a finales de los 70, le dio durísimo y pegó piezas como La Radio y San Lucas en los 80, en los 90 se desinfló un poco (yo para ese entonces lo vi en vivo por primera vez en el gimnasio del Liceo de Curridabat) y hoy sigue dándole, mucho por el empuje del incombustible Roberto Ferroque.

La versión que muchos tenemos de La Radio es la interpretada por Miriam Jarquín y que viene en el disco 20 años de rock nacional: Volumen 1, que Sony editó en el 2002. No tengo ni idea de por qué esta pieza está tan ausente de la web pero después de rebuscar bastante di con esta versión en vivo, del 2007, con Allan Guzmán en los deberes vocales.





67. Low, Agressor

Única presentación en el listado de la que bien se podría considerar la banda metalera nacional con mayor exposición... al menos dentro del país.

Estamos claros en que Agressor no es necesariamente el grupo predilecto de la cholada local pero eso no le quita que sea la única agrupación pesada costarricense cuyo nombre sí maneja el público común y corriente. Esto responde a una buena cantidad de videos y a la presencia, si se quiere casi farandulera, de su cantante Nelson Guillén.

Low fue uno de los sencillos que salieron de su disco debut y que se programó en canales internacionales como Telehit.



66. Te diré te quiero, El Guato

Primer cover que aparece en el listado y segundo aporte de El Guato.

Contaba Geovanny Durán que la banda grabó el tema y hasta después de terminar en el estudio fue que pidió permiso a su autor, Ricardo Acosta, para incluirla en el disco. Como BMG quiso luego incluir el tema en uno de los compilados Tikici@ Rock, Geovanny de nuevo le pidió permiso a Acosta y esto llevó a que, lejos de ser parte con un tema del disco de BMG, El Guato consiguiera un contrato discográfico con DDM.

De eso ya han pasado muchas lunas pero la canción no pierde fuelle. Esta versión en directo de este año  incluye un slam poderoso, protagonizado por muchachillos que bien podrían ser los hijos de Geovanny.



65. Machita carita, Calle Dolores

Maaaaaaaaacha, macha cucaracha...

No ha habido un grupo de ska que, para mis efectos, genere tan buena vibra como lo hizo Calle Dolores. Yo trabajaba en Al Día cuando me senté a hablar por primera vez con José Coto, en 1999, y a la fecha ya han sido varias las largas pláticas con uno de los vocalistas referentes de una de las épocas más brillantes que ha vivido la música nacional.

Inolvidable ver a Calle en el Rock Fest 2001... el slam que desató en el anfiteatro del Herradura aún no ha sido igualado en intensidad y cantidad... eran miles de maes bailando en espiral, mientras Jose, Sapo, Bernardo y compañía dejaban la sangre en escena.

Machita carita tiene especial mérito de estar acá, pues nunca fue promocionada ni incluida en discos compilatorios. En otras palabras: esta pieza pegó en la calle y por la Calle.



64. This Trouble Heart of Mine, Time's Forgotten

Los expertos que participaron en la votación son los responsables de esta, la única aparición de Time's Forgotten en la centena.

El grupo progresivo por excelencia del país, T.F. se las ha ingeniado para consolidar su nombre, a pesar de que su música es de segmento y, definitivamente, no apta para la gradería de sol.

Yo no soy un gran fiebre del progresivo y por eso T.F. nunca me ha emocionado tanto como a otros respetables contertulios, quienes suelen alabar la impecable ejecución de sus integrantes, todos virtuosos.

Vale decir que esta es la única no-canción de la lista, pues se trata de un tema instrumental.



63. Un lugar, José Capmany

El Canciones Cotidianas fue la apuesta final de Jose por mostrar que era mucho más que La modelo y el vacilón de Café con Leche. En su único álbum solista, Capmany muestra esa faceta más reflexiva y casi trovadora que se empeñó por proyectar en los últimos años de su carrera, sin que ello implicara despegarse de su buen "folclor urbano costarricense".

Un lugar fue su gran éxito en dichos años: una pieza hippie, idílica, que habla de un mundo mejor, de la vida al suave... pura esperanza. Jose fue feliz esos últimos años, creo que sintió que lo había logrado finalmente y que lo mejor estaba por venir. La foto con la que empieza este artículo es la misma que acompañó una entrevista que hice con Jose en octubre del 2000, justo después del lanzamiento del disco. "Es uno de los puntos más altos de mi carrera, pues la gente me preguntaba por mi disco y ahora ya les tengo una respuesta", me dijo en aquel entonces... vaya que tenía razón.



62. Los verdaderos, UFO

La única aparición de UFO en este listado es también mi única presencia. Sí, así como lo oyen: una buena tarde, un gentío, incluido este que escribe, se apelotó en el estudio de Radio U, al mando de Leo León, para grabar el coro de este tema y de Sucio policía, cover oculto que viene al final del que ha sido hasta la fecha el único disco de UFO. Aquella experiencia fue divertidísima, especialmente porque la compartí con gente que aprecio como Andrés Cervilla, Esteban Rodríguez y el famoso Pez, quien aquel entonces tocaba con Xpunkha.

Por UFO siempre sentí un respeto enorme: una banda que no negoció sus convicciones, que llamó a las cosas por su nombre, que era indisciplinada y a la vez voluntariosa. No se me olvida como, en el primer Hope Fest, Poveda subió al escenario a decir que no iban a tocar porque el baterista no aparecía y que temían que le hubiera sucedido algo... ¡y Moritz estaba bien acomodado en Rafas!

Con Baker, Montero, Poveda y el Monkey pasarla mal era imposible.

Los verdaderos es UFO en su máxima expresión: crudo, enjachador, sin medias tintas y en la cara.



61. Baby Don't Worry, Mentados

Cuando veo el éxito desmesurado del que hoy goza, en buena lid, Percance, me pregunto cómo lo mismo no sucedió, 10 años atrás, con los Mentados.

Los otrora Paupérrimos solo colocaron esta pieza en la lista, lo cual me parece una injusticia, pues perfectamente también pudieron figurar con Destino, Cuando la miro bailar, El esclavo, Frente al mar... Su único álbum, Ir caminando, es prácticamente una colección de éxitos. Lástima que su lanzamiento se tomó tantísimos años, dejando pasar los mejores tiempos de la banda sin una producción discográfica para difundir más su obra.

Baby Don't Worry es una canción divertida, que en tiempo recientes tomó un segundo aire tras sonar en el soundtrack de El cielo rojo.

lunes, 4 de julio de 2011

Vueltaenu presenta: Las 100 mejores del rock tico - Parte 3 (80-71)

Esimple, más heredianos que el bar de Mulo
Bienvenidos a la tercera entrega de este conteo –producto tanto del voto popular como también del criterio especializado– sobre las 100 mejores canciones del rock tico. Si se perdieron la primera parte, la pueden repasar acá, mientras que la segunda quedó por este otro lado.

No le demos más vueltas al asunto y procedamos a conocer cuáles canciones se ubican entre las posiciones 80 y 71.

80. Continentes, Bufonic

Me defraudó un poco que esta fuera la única partipación de Bufonic en la centena, pues su repertorio da para al menos tener tres canciones más por acá.

En épocas de la votación, entre mis elegidas estuvo Incompatible, una pieza violentamente perfecta (seleccionada, con muy buen tino, por Miguel Gómez para el soundtrack de El cielo rojo). Pero la mayoría de la gente se decantó por Continentes, canción que también matizo mucho. De hecho, todo el álbum Siempre derrota el mal, del 2007, es perfecto. Así de sencillo.

Bufonic es hoy uno de los nombres más visibles –y con sobrados motivos– del punk rock nacional. Cualquiera de sus canciones vale más que 100 latas de bebidas energéticas. Sí, así de fuerte.




79. No tengo calma, Le*Pop
Antes de Le*Pop, el pop nacional era cosa de risa: Valentino, Arena, Vinicio, Las Chicas Buba... puros intentos fallidos. Quien más se había acercado fue Luigi Flores con su grupo 5cero6, que pegó un par de piezas pero cayó ante los constantes cambios en su formación.

Hoy no sé si Le*Pop será nuestro gran One Hit Wonder (bueno, en realidad pegó dos piezas). Hablamos de una banda que pegó bien dentro del país (mercado complicadísimo para el pop criollo); que ganó un concurso continental de MTV; que ganó un contrato discográfico con una compañía transnacional; que se lució con dos videos gigantes, inimaginables para nuestro medio dos años atrás, que estuvo en la tarima principal del Festival Imperial, y que acumulaba la experiencia de integrantes fogueados en escuelas como Los Bespas, Kadeho y Gandhi.

¿Salió algo mal? No lo sé. Lo único claro es que Le*Pop se dejó enfriar y hoy su único álbum disponible, el muy difundido Bendito Televisor, parece el legado de una especie en peligro. Lo último que se supo de ellos fue su inclusión en el festival del Estadio Nacional, la cual me pareció gratuita y regalada, pues el mérito de estar en ese cartel lo daba la vigencia, algo que Le*Pop dejó de tener desde que apagó motores.

El grupo (se supone) sigue vivo e incluso hace unos meses puso para descarga en línea un tema nuevo, Muy mio. Si están haciendo disco nuevo, ojalá incluya algo tan potente como No tengo calma, el mejor ejemplo de música pop hecha en Costa Rica (y canción del año 2009, según ACAM). Aún si no tuviera ese videazo, No tengo calma resulta invencible.




78. La loca de Gandoca, Sujetos de la Nada

Casi 10 años antes de que la gente de la agencia JWT nos sorprendiera con ese proyectazo que resultó La banda sonora de una película que jamás vas a ver, una agrupación nacional tuvo la misma idea: tomar una obra fundamental de la literatura costarricense y transformarla en canción.

Los Sujetos de la Nada fueron grandes a inicios de los 90, especialmente cuando llegaron al primer lugar en la recordada Radio Universal con su pieza inspirada en la novela La loca de Gandoca, de Ana Cristina Rossi. Hablamos de una canción que alcanzó la cima sin tener video, lo cual es un mérito doble, y que en aquel entonces causó revuelo por incluir la palabra "mierda" en su letra.

Lastimosamente los Sujetos desaparecieron tras pegar una segunda canción, la balada Estoy sintiendo. Yo muchas veces creí haber visto en el bus de Curri a su cantante, Erick Jarquín, y en más de una vez pensé en acercarme a saludarlo y decirle que admiré a su banda pero me dio color pelármela y que fuera otro mae (recuerden que no tenían videos).

Al hacer esta encuesta me emperré en incluir material de Sujetos de la Nada y, sin que aún tenga muy claro cómo sucedió, entré en contacto no solo con Erick, sino también de su guitarrista Howard Hunter, quien tuvo el detallazo de enviarme todo lo que tenía en mp3, tanto de Sujetos como de Signos, grupo que él integró junto a Luis Arenas, antes de que este pasara a El Parque.

Musicalmente, La loca de Gandoca es una canción muy acorde a su época, con mucho del rock "latino" que nos llegaba de países como México. Jarquín es un cantante de lujo y la canción resulta tan sabrosa como interesante, pues su letra es, al final de cuentas, literatura. Fue por los Sujetos que muchos conocimos en aquel entonces el libro de Rossi y lo buscamos.

Lastimosamente, lo que hay en la web sobre esta banda es ínfimo, por no decir nada. Sentí que este post quedaba mal si ustedes no podían oír la canción, así que la subí a Youtube con un pésimo video de fotos mal pegadas. Si alguien quiere hacerle un clip de verdad, dele viaje, que la pieza se lo merece.



77. Sr. Caballero, Gandhi

Primera de las muchas apariciones de Gandhi entre las 100.

Sr. Caballero quedó como el símbolo más visible del Ciclos, el disco en el que Gandhi hizo su mayor apuesta de internacionalización. Es una de las canciones "pesadas" del cuarteto e infaltable en sus conciertos, aunque a mi gusto no la mejor del Ciclos (prefiero Celeste o 40, por ejemplo).

Algo aplaudible del tema es abordar una temática social como la agresión doméstica, pues pocos son los grupos ticos del "mainstream" (odio ese término) que se comen este tipo de broncas. Además, el audiovisual de Marcos Blanco fue el primero que realmente fue consecuente con la calidad de la música de la banda, algo que a mi parecer adolecieron todos sus clips anteriores.

El Ciclos terminó siendo un disco algo incomprendido y que no todo el mundo terminó de querer como, por ejemplo, sí pasó más recientemente con el Arigato No! Si tal fue su caso, dele una nueva oportunidad, que se trata de un gran álbum que, a mi criterio, mereció mejor suerte (y el premio ACAM al mejor álbum de rock que, sorpresivamente, al final le tocó a Sincrónico).



76. Vámonos de aquí, Esimple

Sí, cada vez que escribo de Esimple pierdo los dos gramos de objetividad que me quedan dentro del cuerpo.

Su segunda aparición en el listado es el tema que abre el disco Es fácil, es sencillo, para mí el mejor disco de rock que salió en Costa Rica la década pasada... ¡Fuá! ¿Por qué me gusta tanto? Diay, porque es bueno, buenísimo.

A Esimple lo vi muchas veces en vivo (desde la cocina de Roy hasta un restaurante todo nice donde hicieron la presentación del álbum, en Sabana Sur) y siempre gocé cada una de sus presentaciones. Vámonos de aquí es de sus canciones más fáciles de aprender y me remite siempre a buenas vibras, un rock con actitud y  conocimiento y, inevitablemente, cada vez que la escucho termino sonriendo.

Lo siento pero esta es la única versión que encontré en el Tubo... no se dejen llevar por lo mal que suena.




75. El Cid, Trauma

Segunda adaptación literaria de esta entrega, solo que esta vez a partir de una obra universal: El cantar del mio Cid.

Siempre me hizo gracia que esta pieza pegara. No me malinterpreten: la canción me gusta y en su momento la maticé en Radio Universal. Sin embargo, nunca terminé de entender cómo nos llamó tanto la atención un tema que aborda uno de los libros más aburridos que me tocó leer en el cole y que tan poca relación tiene con nuestro entorno. Creo que son las bondades del power metal, el género más apto para contar historias épicas de caballeros, nobles y espadas (¿Iron Maiden, alguien?).



74. Paren paren, Mekatelyu

Y se vino la cumbia...

Paren paren representa el pináculo del fenónemo Mekatelyu. Recuerdo haber dado cobertura a conciertos gratuitos en los que las emisoras juveniles hacían una ensalada de artistas y en ellos era fácil ver a cinco mil chamacos baile y baile con esta pieza. I-M-P-R-E-S-I-O-N-A-N-T-E.

Para ese momento, Mekatelyu tenía dos líderes muy visibles: Johnnyman como showman dominante y, detrás suyo, Gabo como el cerebro musical del ensamble. Y no importaba si tocaban roots, cumbia o ska: el slam con ellos siempre estaba garantizado.

Paren paren también es una de las canciones de mensaje social que más y mejor efecto ha tenido entre la juventud local, mérito que no debería quedar nunca en el olvido.



73. De vuelta, Garbanzos

En algún artículo en La Nación –muchas lunas atrás– me referí al estilo "etílico" de la música de Garbanzos, algo que Arturo Díaz me dijo que no aplicaba para toda su obra. Estoy de acuerdo con su observación pero al oír esta canción uno no puede dejar de asociar a la banda con las utilidades de Fanal y la Cervecería Costa Rica.

Garbanzos es el grupo de ska más grande que ha tenido Costa Rica. Eso es indiscutible. Y esa grandeza proviene precisamente de canciones como De vuelta, himno de la vida alegre, de ese compartir con los compas tan tico que solo alguien que se la pegara con Imperial sabe entender.

De vuelta fue otra de esas inclusiones en la serie Tikici@ Rock que da buen testimonio del olfato que tuvo BMG para con el rock nacional 10 años atrás. Si antes era un clásico del under, al meterse en ese compilado la canción le llegó a todo el mundo... y en adelante todos le pedimos al cantinero que sirviera otra cerveza.

Esta versión en vivo, en unas fiestas patronales, lo dice todo...



72. No importa, 50 al Norte

Es justo decir que el rock costarricense sí tiene leyendas, y una de ellas es Bernal Villegas.

En 1992 (creo) este que les escribe se encaminó, junto a varios compañeros del cole, al Melico Salazar, donde 50 al Norte presentó el Religiones en conjunto con la Orquesta Sinfónica Juvenil. Llegó poca gente pero la pasamos en grande, con un Bernal greñudo que castigó su guitarra sin clemencia y un repertorio increíble: puta, aquello era todo su obra original... y sonó perfecta.

En aquel entonces ya 50 al Norte tenía éxitos en la radio: Llamada clandestina, Dime qué puedo hacer sin ti y No importa. Aunque en el chivo unos compitas se desgalillaron de tanto pedir Llamada, Bernal no la tocó, ni ese día ni ningún otro (pago por una grabación de esa pieza). Las que sí tocó fueron las otras dos, sabedor creo de que nunca más se las podría quitar de encima, pues ambas canciones dejaron de ser suyas para pasar a ser propiedad de la gente.

No importa ha seguido sonando, sin pausa, desde entonces. Me tocó oírla con Villegas, con Suite Doble e incluso en la etapa perdida en la que Bernal tocó con Liverpool (cuando Alvaro Sibaja la estropeaba al intentar hacerle los coros). Y, a pesar del tiempo, hoy una nueva generación de güilas saben que "al otro lado de la pared alguien me escucha y se pone a gritar".




71. Serrucho, Colémesis

Única pieza en esta lista de la banda metal que todos quisiéramos volver a ver en vivo.

Colémesis: Metaleros in cholo republic
Colémesis tiene una historia digna de ser llevada al cine. Su álbum Still Opression Rules es recordado como uno de los puntos más altos del metal tico; se fueron a probar suerte a Estados Unidos, donde hicieron el incomprensible Jalapeños in Burger Republic y se separaron en medio de diferencias internas dignas de telenovela venezolana.

Si bien lo mejor de Colémesis data de sus inicios, El serrucho es uno de sus temas emblemáticos. "Tico usa el serrucho" debe ser una de las frases más celebres del rock nacional.

Encuentra más canciones de COlemesis en Myspace Music

Y, porque Serrucho no tiene video (al menos no lo encontré), acá pueden ver la locura de Colémesis en directo... como tiene que ser.



miércoles, 22 de junio de 2011

Vueltaenu presenta: Las 100 mejores del rock tico - Parte 2 (90-81)

Seka: el grupo más perro del país

Gracias por su sintonía, en caso de que ya pasaran por la primera parte de este especial. Como habrán notado, la frecuencia de publicación de las entregas es indefinible, pues cae en la categoría "cuando tenga tiempo". Aún así, la fe es al menos compartirles una decena de canciones semanalmente.

Vale el espacio para agradecerle a Manuel Montero, quien desde su excelente programa El chivo, de radio 104.7 Hit, mencionó este esfuerzo y lo recomendó. Manuel es un gran tipo y de los maes con los que más disfruto hablar de música nacional.

Cumplido el protocolo, entremos en materia.

90. Contraproducente, Nada

Primera de las dos apariciones en la lista de uno de mis grupos locales predilectos y que, definitivamente, estaba para más, para mucho más.

Fui, soy y seré un nadahead, primero porque los cuatro integrantes de esta banda son gente excelente y que aprecio en paleta y, más importante aún, porque su música me pegó durísimo desde el inicio.

En el Rock Fest del 2003 conocí en persona a Kurt Dyer, aunque ya habíamos interactuado antes en el foro de Filtrocr. Ese día Kurt estaba medio achantado, dado que a Nada le dieron el puesto abridor del festival y poca gente los oyó... ¡el mae se moría por darle ante un llenazo!

Los llenazos llegaron y de qué manera. A pesar de ser un grupo indisciplinado, intermitente y vago, Nada llenaba cualquier chante. Eran los años gloriosos del foro de 89decibeles (nos la creímos tanto que luego nos autonombramos "vieja escuela") y Nada era la banda chineada, de la que nadie hablaba mal, la que era casi obligatorio seguir.

En aquel contexto, Contraproducente era uno de los puntos altos de sus presentaciones (y es que duraron taaaaaaaaaaaaantos años en sacar su bendito disco que Nada se tornó más bien sinónimo de la experiencia en vivo). Yo amo ese concepto que muchos entendimos y compramos como "rock alternativo" y Nada siempre me sonó a eso.

La letra creo que solo Kurt la llegó a entender del todo... bueno, y José Esquivel, quien hizo un inigualable análisis semiótico el 16 de julio del 2004 (compas, estamos viejos).



89. Mundoloco, Modelo Para Armar

Modelo Para Armar fue, sin saberlo, el primer gran súper grupo de Costa Rica. Hagan la suma de estos nombres y entenderán lo anterior: Mario Maissonave, Bernal Villegas, Gonzalo D'Trejo, Rafa León y Carlomagno Araya/Gerardo Mora.

Hoy, con tanta música en actitud in your face, un rock como el de MPA nos sonará inocente, incluso superficial. Pero ubiquémonos a finales de los 80, cuando la radio era la que imponía los éxitos musicales, era entendible que una tienda se llamara LP45 y los artistas foráneos dominaban nuestros gustos. Fue en ese contexto en el que MPA pegó, a pesar de tener a toda la lógica del mercado en contra.

Mundo loco es un tema roquero, eso no tiene quite, con mucho de new wave y Soda Stereo. El solo de Bernal es de los primeros indicios del genio que se convertiría desde la guitarra y Mario demuestra que, más que el primer rockstar criollo, siempre debemos recordarlo como un cantante de lujo.



88. Ser normal, Mal de Patria

¿Quiénes? Sí, Mal de Patria no es una banda de dominio para el gran público, lo cual hace aun más meritorio el que esté en el listado.

Un grupo de punk con pitos. Así fue como se autodefinió en su momento esta agrupación, muy gustada en la escena under y que su buen poco sonó en Radio U. Su montaje en vivo siempre se caracterizó por la intensidad y el ocurrente vestuario de sus integrantes. Y no estoy seguro si es correcto que hable de Mal de Patria en tiempo pasado, pues ignoro su suerte (en Myspace aún siguen en línea).

Esta versión de Youtube de Ser normal suena bien mal y está incompleta, pero les da una idea de la locura que hacía este gentío en concierto. Si quieren más datos de su homónimo disco de tiraje limitadísimo, lléguenle por acá.



87. Wall of Pain, Sight of Emptiness

La pieza más pesada entre las 100 y única presencia del que ha sido el grupo metal tico con mayor proyección internacional de la última década.

SOE hace música extrema, difícil de programar en las ya de por sí cerradas radioemisoras nacionales y de perfil poco comercial. Y nada de lo anterior le ha impedido trascender, ser reconocida, ser un nombre referente de la música costarricense. Puede ser que a uno no le guste el tarro pero hay acuerdo generalizado en que SOE es de lo mejor que ese género ha producido en el país.

Wall of Pain es de sus temas más populares entre la cholada. Escúchenlo y lo entenderán todo.




86. Cartas marcadas, Akasha

Al igual que Percance, Akasha es otro grupo que tendría una presencia muy diferente en esta encuesta si se hubiera realizado en meses más recientes. Y, aún así, cuando lanzamos la votación, en el 2009, se contó entre  los grupos más votados por el público, aunque no tanto por los expertos consultados.

Cartas marcadas es uno de los dos sencillos de su álbum debut aquí incluidos y, en mi opinión, una de sus canciones más poderosas (me gusta mucho más que, por ejemplo, la reciente Alunizar).

Si tengo que escoger, me quedo con el Akasha de aquel primer disco, con un sonido más crudo y pesado que el actual, más pulido y calculado para coquetear con el rock pop.



85. 7, Sintagma

La canción con el título más corto de la lista viene a ser también la única presencia de Sintagma, grupo que al momento de elaboración de esta encuesta acababa de anunciar su desaparición. Hasta ahí llegó su podergaspicha.

El primer Sintagma fue el que grabó "7".
Sintagma es una banda que vino de menos a más. Se cuenta entre los grupos jóvenes que se lanzaron desde el finado Escondite, aquel recordado bar de Santa Ana, junto a otras bandas contemporáneas como San Lucas y La Quinta Esencia.

La agrupación de metal (que nunca fue tarro, sino más bien tirada hacia lo alternativo) vivió dos etapas, con cambios sustanciales en su formación y sonido, aunque siempre gravitando alrededor de sus dos figuras de más peso (literalmente): José Soto (batería) y Ricardo Chamberlain (guitarra). 7 data de la primera época, con la voz de Randall Aguilar y el bajo de Fabián Mata. Creo que su trascendencia se debe –al igual que en el caso de 500 años, de Mandrágora– a su inclusión en el disco compilado del Rock Fest 2001, que tuvo mucha difusión y ventas.

Sin embargo, yo me quedo con el segundo Sintagma, el que incluyó a Vinicio Barrantes y Jacobo Chaverri. Fue con ellos que el cuarteto grabó Vestigios, uno de los mejores discos de metal hechos en nuestra aldea Ticolandia, y que, lastimosamente, vio la luz cuando la banda ya era pretérito. ¿Lo quieren? Bájenlo por acá, que es gratis.

En cuanto a 7, me quebré la cabeza tratando de buscar alguna versión embedeable pero qué va (ni Chamber me pudo ayudar). Una grabación distinta y mejor breteada a la del disco del RF viene en el álbum debut de la banda, D100DDAI. Pueden escucharla por acá.


84. Amarily Love Reggae, Mekatelyu

El clarinete de la intro, ¿quién no lo reconoce?

Johnnyman empezó a construir su leyenda con este tema, al punto de que han pasado 12 años desde su lanzamiento y aún es inevitable moverse a su compás y captar la vibra positiva de la canción.

Previo a Amarily Love Reggae, el reggae roots tico era invisible, a menos que contemos los covers de Baby Rasta. Fue hasta que llegaron Johnny, Gabo, Goyo y Pablillo que se desató la fiebre por ese género musical, al punto de que hoy tenemos más bandas de roots que cantantes de reggaetón (bueno, en realidad no hay cantantes en el reggaetón).

Mekatelyu empezó como un cuarteto, con la fama se tornó en una tropa de más de 10 almas y en tiempos recientes terminó reduciéndose al acto solista de Johnnyman. Y, sin importar la modalidad de turno, esta canción siempre seguirá vigente.



83. Oiga pito, Café con Leche

Esta canción es la síntesis del acto de comedia musical que fue Café con Leche en los inicios.

Lenguaje coloquial, menciones gastronómicas (ceviche, arreglados, empanadas) y esa entonación pachuca que solo a Jose Capmany le ha salido tan bien. Ah, y además con un buen mensaje de fondo.

La escuché en vivo en 1989, en el gimnasio del Liceo de Curridabat. Yo, con 12 años, estaba en sétimo año y aquel era mi primer concierto de rock (tamaña llorada me pegué para que me dejaran ir). Café con Leche se presentó aquella noche y no olvido a Jose rodando por el suelo, hecho un colocho con la guitarra, y gritándonos en la cara que no fuéramos mediocres. Esa noche quedé enamorado del rock and roll.



82. Blankanieves, Xpunkha

Me duele que esta sea la única canción de Xpunkha en colocarse en la lista, pues es de esos grupos por los que siempre me puse la camiseta de fan.

Blankanieves es una canción de amor y su letra es puro dolor. Se trata, sin duda, no solo de unos de los mejores temas de Xpunkha, sino también la muestra perfecta del gran letrista que es Lukrezia Snakepit Mindless.

Lukrezia es quizás el mejor showman del país: un mae que, literalmente, deja la sangre en escena. Las primeras versiones de Blankanieves tenían la estrofa acústica a cargo de Huevo Da Weed, tarea que después fue asumida por Markony Della Mafia.

La versión que les adjunto me es especialmente significativa, aunque no por los motivos correctos: fue grabada en un chivo de aniversario de Punto de Garaje, en Terramall, mismo en el que un hijueputa de seguridad casi me arranca la cabeza, al sacarme del cuello del concierto por haber ingresado con un alimento "no autorizado".



81. No vuelvo mas, Seka

¿Hay canciones que les lleguen tanto como para casi hacerlos llorar? Pues bien, eso me pasa con No vuelvo más.

Seka ya la había lanzado en versión punk en el Cantar opinando, del 2002, pero ni ellos ni nosotros sabíamos aún que la canción definitiva saldría hasta el 2004, cuando vio la luz el Sesiones acústicas. Con influencias enormes del country, No vuelvo más se tornó un clamor imposible de olvidar. "Yo aprendo de la vida y de todas las alegrías que me dan mis amigos" es solo parte de una letra enorme, que al oírla me provoca salir corriendo a abrazar a mis compas de toda la vida, los mismos con los que aprendí lo que en serio vale.

No vuelvo más me hace sentir que sí se puede, que lo que viví sentado en una acera o en el parque de Curri es mucho más valioso que toda la basura que tratan de vendernos las figuras de poder. No vuelvo más es la que me reafirma que contra Rodrigo Arias y Ángel San Casimiro sí hay respuesta.


domingo, 12 de junio de 2011

Vueltaenu presenta: Las 100 mejores del rock tico - Parte 1 (100-91)

Los guapos de Diente Guapo

En esta primera entrega vamos de la pieza 100 a la 91, obtenidas tras la encuesta realizada en el 2009 por Vueltaenu.co.cr para determinar cuáles son las 100 mejores de rock tico de la historia. Entremos en materia, sin mucho mate.

100. Maletón, Jose Capmany

De las piezas memorables de Capmany. Tiene doble mérito, pues se trata de la única canción en este listado que no cuenta con una grabación oficial, que no aparece en ningún compilado de música nacional ni que sonó en las radios como sencillo. Maletón era uno de los momentos más cómicos en las presentaciones de Jose y la gente la celebraba en grande (él la definía como una muestra del "folclor urbano costarricense"). En la red andan algunas versiones en vivo, como la que en algún momento puse en mi programa de radio ADN Fans, grabada en un chivo y amablemente facilitada por su hijo Pedro.





99. 500 años, Mandrágora


Mandragora fue de esos grupos que se enfriaron antes de tiempo, en mi criterio. De las bandas referentes del metal tico de los 90 (y de las pocas en abordar ese género en español), sacó dos casetes y un compacto, Viscion, el cual incluía 500 años. El por qué de todas las canciones de Mandrágora es esta la que más se recuerda creo que se debe a su inclusión en el disco del Rock Fest 2001, editado por DDM y producido por Ernesto Aducci.

Hoy conseguir un disco original de Mandrágora es misión imposible, inclusive en las compra y ventas. Igual, busqué y no hay videos de su poderío en vivo en Youtube. Aún así, pueden escuchar 500 años acá.


98. MER, El Guato

Un grafiti en un orinal de la Calle de la Amargura fue lo que inspiró a Geovanny Durán a escribir esta, una de las canciones clásicas del repertorio de El Guato y cuyo riff, obra de Andrés Wiessel, debe ser una de las tonadas más reconocibles del rock criollo.

Recuerdo como 10 años atrás, esta canción era una aplanadora: sonaba en la radio a cada rato a pesar de incluir menciones a la mierda y el pene de Geovanny. Su letra "anticlancleta" fue muy bien recibida y muchos asumieron significados propios para el M.E.R. ("Movimiento Estudiantil Revolucionario" era su concepto original).

Y, para rematar, algunos "creativos" le hicieron el "favor" a la banda de regalarle un video de espanto, tan malo que provoca risa y que hoy cabe como una de las mejores peladas del videoclip nacional.





97. Tristita, Bruno Porter

Bruno Porter es uno de los grupos más respetados por los músicos de rock de este país y muchos son los que lo mencionan entre sus influencias locales. Y fueron precisamente los músicos que votaron como parte del panel de expertos invitados los que tienen a Bruno Porter en esta lista, con cuatro canciones.

En mi caso, Bruno Porter fue un viaje que nunca supe (o quise) entender. Sin embargo, de sus piezas siempre fue Tristita la que más me gustó, quizá porque en MxI había una versión en vivo que programábamos a cada rato. Esta que les dejo es de cuando Mauricio Pauly vino en su modalidad de Leche Vaqera, algunos años atrás, al Jazz Café.




96. Binario, Deznuke

Única aparición en la lista del trío alajuelense que, a golpes y empeñones, ha mantenido en alto su bandera metal por más de una década.

Cuando, a inicios de los 2000, el nu metal se daba de golpes en popularidad con el ska, Deznuke era un referente ineludible. Y mucho de eso se debe a su vocalista Esteban Rojas, sin duda uno de los músicos con más mística y empuje que este país ha tenido.

No se me olvida ver a Esteban, en el Rock Fest del 2001, pulseándole al encargado de sonido que pusiera algo del primer disco de Deznuke en los intermedios, aunque al sonidista no le dio la gana. Esa noche Esteban no se quedó con la gana y subió como invitado de Calle Dolores a rugir como un demonio... al año siguiente el suyo fue de los grupos estelares del Rock Fest 2002 y en la edición 2003 casi se trae abajo la cancha de Futbol 5 vecina del Liceo de Costa Rica.

Deznuke, Insano y Sintagma son sinónimos de una época muy tuanis para nuestro metal: bandas que la pulseaban, que innovaban, que lograron llegar a espacios otrora prohibidos para agrupaciones pesadas... ah, y sin los problemas de actitud de Broca.





95. Tangaloneta, Esimple

Que alguien me expliqué por qué diablos Esimple no pegó de verdad. En serio que el tema me acongoja pues siento que el cuarteto herediano terminó convirtiéndose en uno de los secretos mejor guardados de nuestro país, lo cual es absurdo pues estamos ante uno de los grandes grupos de rock de nuestro terruño (sí, soy un groupie descarado).

Siempre le agradeceré a Kurt Dyer y Fó León, quienes fueron los primeros en hablarme de Esimple y me contagiaron de su muy justificado entusiasmo para con la obra de Papín, Abidán, Daniel y el baterista de turno. Su primer álbum sigue siendo mi predilecto, aunque el MacGuiversh también es de altos quilates, gracias a temas como Tangaloneta.

Les comparto una versión en vivo pues, en mi experiencia, Esimple fue un grupo que disfruté mucho más en escena (o en la cocina de Roy). Si quieren oírla en su sonido original, lléguenle por acá.




94. Avenida Central, Inconsciente Colectivo

Pato Barraza fue de los primeros roqueros locales en ser censurados en la radio por ser políticamente incorrecto, y eso lo consiguió con Avenida Central.

Crítica sin miramientos a la clase política y a los círculos de poder, el tema es imperdible en los conciertos de Pato. Musicalmente es una huella de cómo sonaba nuestro rock 20 años atrás.

Desde entonces, Pato ha seguido dando la cara, llamando a las cosas como son y viviendo de sus convicciones, algo que no todos los músicos logran. Así se nota en este video, grabado no hace mucho por quien les escribe en el festival de música nacional, como parte de la inauguración del nuevo Estadio Nacional.




93. Orgullo, Diente Guapo

Diente Guapo es el autoproclamado grupo tico con el peor nombre de todos los tiempos... y nadie se lo discute. Pero recordemos que las cosas no debemos juzgarlas por su pinta (o nombre), lo cual explica que un grupo de nombre tan feo hiciera una pieza así de buena.

Orgullo está entre mis canciones preferidas de rock costarricense y es de esas que me sé de memoria, a pesar de nunca haberla oído en vivo. Recuerdo que Kurt Dyer en algún momento la aportó en la sección de descargas de 89decibeles.com y de inmediato me enamoré de la canción. Su letra es buena y su sonido junta justo lo mejor de lo que era el rock alternativo de inicios de los 90.

¿No la habían oído? Pues por dicha que hubo otros que sí, suficientes como para que entrara a las 100.

La pueden escuchar acá o bien por este otro lado:

Diente Guapo - Orgullo by dienteguapo


92. Me lo tomo todo, Percance

Para cuando hicimos este ejercicio, hace año y medio atrás, Percance era ya muy popular... y estaba para más. En la votación incluimos tres temas suyos, de los cuales solo este entró a la lista.

Estoy seguro que si hiciéramos esta encuesta hoy, de fijo tendrían al menos cuatro piezas entre las 100, y en posiciones más cercanas a los primeros lugares. Hay grupos con hambre de crecer... y Percance.




91. La pecera es una loquera, La Nueva P


Lita Tresierra (1977-2010)


La Nueva P fue sin duda de las bandas más adelantadas de inicios de los 90.

La Pecera es una canción de mensaje no muy explícito que, sin embargo, pegó durísimo y llegó a los primeros puestos de emisoras como la finada y extrañada Universal.

Desgraciadamente, su vocalista y símbolo, Lita Tresierra, se llevó su arte a otros lares y La Nueva P pasó a la historia. El año pasado volvimos a acordarnos de esta banda, tras saberse la triste noticia de la muerte de Lita. El que su legado no se pierda debe ser una responsabilidad de todos.



Encuentra más artistas como lanuevap en Myspace Music. O también la pueden escuchar aquí, con info del disco Simple.

En nuestro siguiente capítulo: reggae roots, varios grupos de punk, dos actos metaleros y un par de clásicos de los 80.

jueves, 9 de junio de 2011

Las 100 mejores del rock tico: ¿Quieren saber cuáles quedaron?

El 10 de setiembre del 2009 anunciamos, a los cuatro vientos, el que sería el último gran proyecto editorial de Vueltaenu.co.cr, sin que en ese momento supiéramos, desde luego, que la cuerda no nos daría para terminarlo.

Ese día, Arturo Pardo y este servidor firmamos la nota que anunciaba un proyecto en el que veníamos trabajando –junto con nuestros compañeros Damián Arroyo y Roberto Chavarría– desde meses atrás: la búsqueda de las 100  mejores canciones del rock tico.

De inmediato, la gente pudo ingresar a una base de datos de 300 canciones seleccionadas por nosotros y que, a nuestro buen criterio, resumían lo mejor del rock costarricense hasta ese momento. Las piezas se podían oír y el usuario emitía su voto sobre sus predilectas.

La experiencia de un año antes, cuando hicimos un ejercicio de voto popular similar para escoger a los mejores 100 discos de la música tica, nos dejó enseñanzas y para no caer de nuevo en un concurso de popularidad, también invitamos a una selección de expertos (entiéndase músicos, periodistas, gente de medios de comunicación, productores y colaboradores de las bandas) a que votara en una mecánica aparte, asignándole a sus votos un peso mayor que el de la audiencia, pues sabíamos que su criterio sí se apegaría más a criterios históricos y de trascendencia que el fan de la banda del momento no toma muy en cuenta.

Hicimos la votación, tabulamos los resultados y pensamos en el modo más adecuado para presentarlos... y  de ahí no pasamos. Vuelta en U tenía los días contados y todos nos ocupamos de temas más urgentes, dejando aquel proyecto en el que tanto tiempo invertimos de lado, hasta olvidarnos de él.

Desde entonces, solo los que fuimos parte de Vuelta en U sabemos cómo quedó la cosa, lo cual me parece a todas luces injusto y absurdo. Por eso, de aquí en adelante empezaré, por entregas, a mostrarles por esta vía los resultados de la votación que sin tener una validez científica, sí me parece quedó muy cercana a lo que muchos definiríamos como lo mejor del sonido del rock criollo.

Entre las consideraciones a tener en cuenta está el momento de la encuesta, finales del 2009, por lo que los resultados son en parte un reflejo de ese momento, con la presencia de canciones que estaban bien calientes en aquel entonces pero que hoy ya no suenan tanto. Desde luego, esto implica que cualquiera de las buenas y exitosas piezas locales que han salido de ese entonces a hoy están ausentes.

El poder de voto especializado se lo dimos a unos 100 fiebrazos, de los cuales más de la mitad respondió y se lo agradecemos. Esta es la gente que nos emitió su voto para el apartado de los expertos:
  1. Marco Vega (Puravibra.com)
  2. Erika Rojas (La Nación, Vuelta en U)
  3. Rodrigo Chaverri (Sight of Emptiness, Keep the Gap, Insano, Colémesis)
  4. Andrés Contreras (Senestesia, Los Govinda)
  5. Eduardo Chacón (Sight of Emptiness)
  6. Manuel Montero (104.7 Hit)
  7. Alessandro Solís (89debibeles)
  8.  Pablo Cambronero (fotógrafo)
  9. Aleja García Quirós (979)
  10. Alfonso Pacheco (Reacción Direkta)
  11. Mónica Rodríguez (104.7 Hit)
  12. Mauricio Madriz (Entre Líneas)
  13. Say León (colaborador de varias bandas)
  14. Fede Lozano (Evil Twin)
  15. Randall Vargas (Repretel, ex-103 y VM Latino)
  16. Max Arce (MxI Canal 15)
  17. Mauricio Alvarado (VM Latino, ex- 103)
  18. Marianella Cordero (94.7)
  19. Esteban Rojas (Deznuke)
  20. Cheko Araya (En otro prisma)
  21. Pili Muñoz (Pili & Delaflote)
  22. Michelle Pauly (Keep the Gap, Cabuya)
  23. Roberto Artavia (Akasha)
  24. Richie Nieto (Índigo, Café con Leche)
  25. Ricardo Chamberlain (Sintagma, Gandhi)
  26. Paulo Parra (Garbanzos)
  27. Miguel Gómez (Gin Aluvosi, cineasta)
  28. Mario Vega (Clavederock.com)
  29. Wash (Evolución, Parque en el Espacio, Adaptados, Mr. Magoo)
  30. Manuel Jiménez (ingeniero de grabación, Alma Bohemia)
  31. Adrián Moya (Acero)
  32. Luigi Jiménez (Lucho Calavera & La Canalla, Los Bespas, Flying Pancake)
  33. Leo Bustos (DJ)
  34. Daniel González (Esimple)
  35. Kin Rivera Jr (Escats, Ares)
  36. Kurt Dyer (Nada, Diente Guapo)
  37. Juan Diego Villegas (Tango India)
  38. Juan Pablo Calvo (Time's Forgotten)
  39. Javier El Vaso Fernández (productor, Auriga)
  40. Inti Picado (El Parque)
  41. Gustavo Carazo (Orgasonova, San Lucas)
  42. Geovanny Durán (El Guato)
  43. Frank Lockwood (Hormigas en la Pared, Stalag)
  44. Federico Dörries (El Parque)
  45. Enrique Castillo (colectivo de hip-hop Epicentro Urbano)
  46. Eddie Israelsky (Vibratica.com)
  47. Diego Rodríguez (Adrenal, Razas Ocultas)
  48. Carlos Morales (Villegas, Suite Doble)
  49. Carlos Montero (Bufonic)
  50. Andre Kelso (Le*Pop, Los Bespas, Alma Bohemia)
  51. Adrian Pauly (89decibeles, Keep the Gap, Cabuya)
  52. Arturo Pardo (La Nación, Vuelta en U)
  53. Victor Fernández (La Nación, Vuelta en U)
  54. Damián Arroyo (La Nación, Vuelta en U)
  55. Roberto Chavarría (La Nación, Vuelta en U)
La lista como tal no empezaré a darla en este artículo pues quiero desarrollarla en entregas de 10 canciones, con un poco de contexto o al menos mi opinión sobre cada pieza. Si les puedo adelantar que, sin ninguna sorpresa, Gandhi y Café con Leche/José Capmany son las bandas con mayor presencia en la centena, con siete canciones para cada una.

Les siguen Evolución con cinco; El Parque, Garbanzos y Bruno Porter con cuatro temas, y Hormigas en la Pared, Calle Dolores, Inconsciente Colectivo, Esimple, Kadeho y Modelo Para Armar, con tres aportes en su cuenta. Con dos canciones en el listado figuran Tango India, Akasha, 50 al Norte, Suite Doble, Parque en el Espacio, Índigo, Seka, La Nueva P, El Guato, Nada y Mekatelyu. Finalmente, 26 agrupaciones aportan un único tema a las 100.

Quedan avisados.

lunes, 9 de mayo de 2011

1+1 hacemos un montón...


En diciembre del 2009, Miguel Solari y Andrés Jiménez, de la banda La Escafandra, tocaron en el programa de conciertos virtuales La Hora del Chivo, que en aquel entonces hacíamos en Vueltaenu.co.cr. Y al final de la presentación se dio la magia.

Solari escogió para cerrar el chivo una pieza que no venía en el primer disco de La Escafandra, inédita para mis oídos hasta ese momento. El título era 1+1. No se me olvida como al acabar la canción, todos los que estábamos en el estudio nos quedamos en silencio, sobrecogidos, sin tener muy claro como reaccionar: nos había pegado una revolcada emocional bárbara.

Hoy, 1+1 (pueden bajarla aquí) ya es de dominio popular y tiene todo para convertirse en la canción nacional del año. Su mensaje es positivismo puro, con una letra que inspira y llama a la acción pero sin caer en cursilerías ni discursos de té de canastilla. En un país lleno de piezas de corte "teletón", que apelan a un mensaje constructivo por medio de lugares comunes y sentimentalismo de paquete, 1+1 es una rareza, una sorpresa, un tema que invita a sentirse bien y que demuestra que, quizás, sí es cierto que juntos todo es posible.

Hace unos días la agrupación estrenó el muy acertado videoclip para el sencillo, dirigido por Pedro Rey, el mismo realizador detrás de los bien logrados audiovisuales de Ale Fdz. Ahora queda la esperanza de que quienes controlan la música que se difunde en nuestras televisoras y radioemisoras se dejen de excusas y programen esta buena canción hasta el cansancio, hasta que la gente se la sepa de memoria. Señor programador, si usted escucha esta pieza y no se siente movido en lo más mínimo, es muy probable que sea  un mentecato sin remedio.

martes, 5 de abril de 2011

Nueve años sin Layne Staley (y 17 sin Kurt)


El 5 de abril del 2002, Layne Staley murió solo, pesando apenas 50 kilos y con una jeringa pegada al brazo. Su cuerpo no sería descubierto sino casi dos semanas después... nadie lo echó de menos esos días.

Cierto que Kurt Cobain fue el más notable de los atormentados genios de Seattle, pero Staley no se le quedó atrás en sufrimiento. A los dos se los llevó la heroína: uno se voló la cabeza en el pináculo de su fama mientras que el otro se arrancó la vida de a poquitos, metiéndose en las venas todo lo que le pusieran por delante.

Layne y Kurt me hacen falta. En el cole, cuando el primer casete de Alice in Chains llegó a mis manos, aquello me cambió la vida. Era épocas en las que admito mi falta de identificación con casi cualquier corriente ideológica, musical o de moda, algo que cambió por completo cuando individuos como Layne y Kurt se apoderaron de mí y toda una generación y, muy a su pesar, se convirtieron en nuestros referentes, en nuestros ídolos... lejos estábamos de saber que nuestros aplausos los mataban por dentro.

Layne murió en la misma fecha en que, se presume, Kurt se suicidó, ocho años antes. La última persona que lo vio con vida fue el exbajista de Alice, Mike Starr, otro junkie de los bravos que siempre se arrepintió de no haber llamado al 911 para alertar a alguien del deplorable estado de salud de uno de los máximos referentes de la generación grunge.

Layne murió solo, con una jeringa pegada al brazo y por casi dos semanas se pudrió en su casa. Nadie pareció extrañarlo, no solo sus amigos, sino todos los que usamos sus camisetas y compramos sus discos. Nuestro ídolo llevaba dos semanas muerto y nadie lo notó.

Mike Starr nunca pudo librarse de la culpa por dejar morir a Staley. Mike Starr murió el 8 de marzo pasado, con las drogas como posible causa. Donde quiera que estén, Layne, Kurt, Mike y Andrew Wood están hoy juntos... no dudo que la deben estar pasando bien.