martes, 29 de noviembre de 2011

Yo me emputo, nosotros nos emputamos... ¿ella se emputa?



Yo me emputo, tu te emputas, él se emputa, nosotros nos emputamos, vosotros os emputais, ellos se emputan...

Tengo días de andar emputado... y sé muy bien que no soy el único.

Estoy emputado porque en este país la mejor manera de lograr algo es jodiendo a los demás. Así, el dominó de la molestia termina por ser aplastante para las autoridades. Y jodemos a los demás porque podemos, porque nos dejan, porque aquí cualquiera puede violentar los derechos de los demás en nombre de la "lucha social"... y salirse con la suya.

Estoy emputado porque no recuerdo un año con tanta gente emputada lanzándose a la calle, con tantos grupos defendiendo sus intereses particulares y llevándose entre las patas a los otros, a los que no tienen que ver con su "lucha" pero que igual pagan los platos rotos.

Estoy emputado porque me he sorprendido pensando demasiadas veces en que necesitamos más mano dura, a sabiendas de que los países que han vivido bajo esa doctrina desearían un sistema tan civilista y legalista como el nuestro. No me siento orgulloso de anelar un poquito de gas y unos cuantos garrotazos para tanto vagabundo que cierra calles, que bloquea el tránsito, que acuerpado por la manada abusa de su derecho a la manifestación, pasándose por la arandela los problemas que su "lucha" arroja sobre el colectivo.

Estoy emputado porque todos esos grupos se arrojen el derecho de decir que lo que hacen, lo hacen por mí, cuando lo cierto es que lo hacen por ellos. Estoy emputado porque en medio de tanta molestia social, los movimientos que sí tienen justificación –porque sí los hay, como el de los bananeros– terminan igual de odiados que aquellos que sí merecen nuestros desprecio.

Estoy emputado porque no puede ser que un grupo de profesionales en medicina deje de trabajar más de una semana y espere no sufrir las consecuencias de sus actos. En el mundo real, ese en el que habitamos todos los demás, si uno no trabaja lo echan, y sin responsabilidad. Hoy un médico trataba de decir que ellos también han perdido pues un par de anestesiólogos fueron despedidos. Perdón, pero en una huelga declarada ilegal, con órdenes sanitarias de fondo, el que participa sabe a lo que se expone. Más bien barato les ha salido, pues las cartas de despido debieron correr raudas días atrás.

Estoy emputado porque el resto de los mortales tiene que apelar a los mecanismos dentro de la legalidad para resolver sus conflictos laborales, mientras que aquellos que dan servicios públicos saben que al suspender labores su voz sí es escuchada, pues implica joder a los otros. Y qué mejor para un reclamo que generar drama a personas que padecen enfermedades, que tienen meses (o años) a la espera de una operación, que no pueden llevarse sus males al sector privado, que dependen de un sistema que se supone está en función de ellos, en el que nadie ni nada es más importante que el asegurado.

Estoy emputado porque el caos se apodera de nuestras calles, de nuestros hospitales, sin que se escuche una voz fuerte que llame al orden, que diga las cosas como son, que no se deje, que no se eche para atrás, que dé la cara, que no se esconda. Estoy emputado porque ni siquiera sé si esa voz, esa supuesta líder, se emputa tanto como nosotros.

Estoy emputado porque esto no es de hoy, aunque se reventó hoy. Estoy puteado porque el clima de inestabilidad que atravezamos es producto de años, de décadas de descuido, de chanchullo, de evitar comerse la bronca, de pasarle la bola al que sigue... de postergar, disminuir, menospreciar y manosear. Estoy emputado porque la culpa es de muchos pero hoy nadie da la cara, nadie pone el cuello, nadie apechuga su cuota de (i)rresponsabilidad.

Estoy emputado porque somos un pueblo bruto, que dentro de dos años se olvidará de este mierdero y se entregará, de nuevo, a su ritual político de estupidez, votando igual, por los mismos, sin presionar por las mejoras urgentes al código electoral que nos faciliten, al fin, elegir a aquellos que consideremos mejores y no a los amigotes del padrote de turno.

Estoy emputado porque sé que me contradigo, pues siempre he creido en la participación ciudadana, en alzar la voz, en no dejarse, en el Power to the People, en tirarse a la calle cuando lo amerite. Hoy que todo el mundo está tirado a la calle, admito que no lo soporto, pues aquel idealismo no lo veo reflejado en los abusivos movimientos de motociclistas que secuestran San José, taxistas tortuguistas, médicos que mandan de vuelta a Parrita al viejito que viajó a San José por una operación o profesores oportunistas que no pueden resistir el ser parte del despelote.

Estoy emputado porque este gobierno se tornó histórico, en el mal sentido: primero en más de 50 años que pierde el control legislativo, que no puede pasar un presupuesto nacional sin que la oposición se lo recorte e intervenga, que su jefa no puede dar su discurso del 1° de mayo, que se dejó arrebatar un pedazo de territorio y reaccionó hasta que tenía el agua (del San Juan) al cuello. Que sea el primer gobierno encabezado por una mujer es una anécdota a la par de sus otros "hitos".

Estoy emputado porque hoy no sé para dónde vamos ni confío en quienes nos guían. Estoy emputado porque temo que, en vez de mejorar, las cosas se sigan deteriorando. Estoy emputado porque es muy viable que el desfile de gente por las calles se vuelva permanente.

Estoy emputado porque eso es lo que provoca la impotencia. Estoy emputado porque no es posible que nos acostumbremos a la chambonada, a que siempre todo se haga mal y a medias, a que duremos tres años para terminar una calle de tres kilómetros, a que, de nuevo, estas cosas nos valgan gorra.

Estoy emputado porque sé que con el fin de año, las fiestas del brete, las tamaleadas, el frenesí navideño, el rompope, lachivalamulaviejalabuenasuegra, El Chinamo y las fiestas de Palmares nos volverá a adormecer, a inyectarnos de la amnesia tan tica que hace que la llevemos suave, al chile, a como se pueda.

Estoy emputado porque acá no pasó, pasa ni pasará nada.

3 comentarios:

  1. Querido Victor, se que mucho se sienten como vos, o como yo. Probablemente, no todos te escriban algo aquí. Desde que leí esto, estuve como 20 minutos pensando que escribir, hasta que me di cuenta que había dejado el brete tirado...yo honestamente mas que emputado, estoy muy triste. En mi caso me dan ganas de irme de aquí. Es increíble la impotencia que llega a sentir uno como ciudadano de un país que está perdido. Perdido por que no nos deja ser parte, en mi caso vengo desde el 90 viendo partidos llegar al poder y utilizar los puestos que antes ayudaban a las comunidades a integrarse políticamente (las alcaldias, las curules, las municipalidades), como simples herramientas para manipular el poder, una repartición que ha enfermado de corrupción y se ha paseado en la personalidad del gobierno de Costa Rica, convirtiéndola en un monstruo vagabundo que intercambia favores por beneficios a costa de un pueblo, que se aleja cada vez más de la Costa Rica próspera de hace 35 años.

    Esa forma de gobernar, esas ideas de intercambio de beneficios, de llegar al poder para tener la papa y poder vender el pedacito del que se está a cargo es lo que no permite salir adelante. Lo que no permite a nadie asomarse y salir con determinación.

    Por que? por que todos los intereses están comprometidos...si enojo a aquel? entonces no me apoya mañana. Y si digo esto? entonces no me apoya aquel otro...

    He estado estudiando sobre la Caja ultimamente, por que de pura casualidad estoy haciendo un documental sobre las garantías sociales.

    En USA, Barack Obama, intenta convencer a su pueblo, que no está acostumbrado a la solidaridad (osea sacar un pedacito del cheque para que los que no tienen tengan acceso a la salud), Esto no es nuevo, nosotros lo resolvimos hace 70 años de una manera simple, un modelo solidario, nosotros ponemos para que todos puedan acceder a la salud.

    Nosotros el pueblo, pagamos para que la Caja Exista, el pueblo paga, para que esos doctores que hoy le niegan al pueblo sus servicios, tengan su sueldo...
    Es así de simple, el fiebre va a querer volcar la mesa, pero la realidad es la realidad.

    Ya no existen las generaciones que pudieron ver a una Costa Rica sin Caja del Seguro Social, tambien nos hemos ¨globalizado¨ tanto la cabeza que hemos perdido la perspectiva de esa personalidad solidaria del costarricense. La paz social que ha reinado en Costa Rica siempre ha sido por que no tenemos ejercito y por que la única lucha que teníamos era contra la pobreza y la desigualdad, una lucha que olvidamos por que empezó una preocupación por vender a Costa Rica.

    Esa lucha por la igualdad social hay que retomarla, Costa Rica ya no tiene paz social, los robos y los asesinatos son cosa de todos los días.
    Matan a alguien por un carro , por una compu o por un celular? Entonces de que le va servir a los ricos, ser ricos, si eventualmente van a juntar a un hijo muerto por un electrodoméstico...

    Ya me cansé de escribir por que no se si estoy divagando o si me estoy dando a entender, tengo un complejo de escribir pésimo este tipo de cosas.

    Un abrazo solidario,
    del no tan emputado como ahuevado!
    Miguel Gomez

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  2. La pregunta es... cuanto falta que esa emputazon signifique agarrar a putazos a los que nos estan haciendo esto?
    Como dice don Miguel, yo estoy aguevado, a veces cuando veo esta infraestructura de mierda, estos politicos 'chichingas', que nada avanza, que nada se mueve, lo que quiero es agarrar un avion y salir corriendo de esta realidad. Desgraciadamente, esto es lo que la mayoria piensa, salir de este hueco se va a lograr (espero equivocarme) a punta de sangre, ya no hay para donde agarrar.
    Este post, definitivamente, deberia ser una lectura obligatoria.
    Saludos.

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  3. pues les cuento que así como les pasa a uds. los de costa rica, les pasa al resto del mundo, no existe el supuesto mundo mejor, todos los politicos y todos los sistemas de gobierno son una mierda. Porque todos somos humanos y cuando se tiene el poder, se abusa de el.

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